domingo, 1 de abril de 2012

Decisiones tomadas. (8vo Capitulo)

----Llego la hora de qué?--- Pregunte algo atemorizada mientras el oficial Duran me observaba con su rifle en las manos.

----De atrapar al asesino, el asesino a la chica del 301, está entre nosotros y no pude seguir siendo así----El  me respondió y fue a salir de la cabaña pero yo detuve su paso.

---esta maleta…de quién es? Porque está aquí?----Le pregunte y él se volteo y respondió----Lo mismo me pregunto, de quien es? La encontré esta mañana aquí, en la entrada de la puerta y---Nuevamente lo interrumpí diciendo---Yo sé de quién es---

Mire mi reloj el cual marcaba las 8pm, iba andado sola hacia mi casa, era invierno y el viento congelaba mis labios, ese día me había quedado en la biblioteca del colegio hasta tarde estudiando y derramando las ultimas lagrimas que me quedaban tras el rompimiento con Agustín. Agradecía que Amanda y la chica nueva Liza me hubiesen acompañado en mi dolor. Paso por mi lado el tren llenando la noche silenciosa con su potente ruido. Cuando se alejaba el tren y nuevamente la noche caía en silencio escuche un perro ladrar, di la vuelta para buscar de donde provenía el sonido, pero no había ningún perro a mi alcance, empecé a caminar un poco más rápido, tan rápido que comencé a trotar, sentía como me estaban persiguiendo, podía escuchar murmullos y pasos que se acercaban, tome respiración y abrí la puerta de mi casa y cerré aliviada.

----Estas bien hija? Te noto algo nerviosa---Dijo mi padre al verme entrar y después dijo---No me gusta que llegues a esta hora, están robando mucho por el vecindario, se ha vuelto muy inseguro--- yo solo le respondí con excusas y subí a mi habitación corriendo, esa noche mi pecho se invadía de dolor, de saber que estaba perdiendo a esa persona que tanto amaba y al mismo tiempo, escuchaba las discusiones que tenían mis padres, el comienzo de un divorcio se veía venir.

Unos 6 policías mas el oficial Duran estaban en la antigua casa buscando pistas de donde podía estar Liza, me asustaba un poco ver tanta policía, mi imaginación comenzaba a recorrer imágenes mentales que mi cerebro asociaba a películas trágicas tanto con liza como con todo lo que me rodeaba.

----Cuando fue la última vez que la viste?--- me pregunto el oficial

----Fue hace dos noches, cuando regrese en la mañana, ya no estaba, ni sus cosas, solo encontré su teléfono celular en el sótano---Cuando dije esto, dos policías entraron al sótano, el oficial me miro y dijo----Donde pasaste la noche? ---- Lo mire nerviosa, como le iba a decir que había pasado la noche con su hijo, como le diría esto, lo pensé muy bien y le mentí----Salí al pueblo, me quede en casa de un amigo---- El oficial me miro y dijo----Mes estas mintiendo Alice, eso lo sé.----El oficial me dijo esto y siguió con la búsqueda de pistas en la casa. Después de un buen rato, se acerco nuevamente a mí y dijo----No encontramos mucho, recoge tus cosas o lo más necesario, no puedes seguir en esta casa, en ese momento me sonó el celular y era mi padre.

----Hola papa, si señor…. Estas con la mama de Liza? Papa, ocurrió algo, no sé qué hacer…----

Al otro día después de haber terminado con Agustín, era un soleado sábado, intente vestirme lo mejor que pude, cepille mi cabello, me aplique colonia y baje al comedor donde estaba mi madre. Esta me miro de pies a cabeza y dijo---A dónde vas?---Yo algo autoritaria le respondí----A casa de Agustín, se que no te gusta su familia y mucho menos que esté en su casa, pero no voy a permitir que me quites mi felicidad, anda, vamos a ir las dos---Ella se puso de pie, y se acerco a mí y me susurro---Estas loca Alice, no pienso ir a ningún lado---Y yo de inmediato le respondí---No es mi culpa que el matrimonio con mi papá se esté acabando, pero yo debo intentar ser feliz----Di la vuelta y Salí de mi casa, con dolor en el pecho de saber que le había dicho una cruel verdad a mi madre en su cara pero al mismo tiempo sabía que iba  en busca de algo que me haría feliz.

Me encontraba en la comisaria, pensaba mucho en la conversación que había tenido con mi padre, yo sabía que encontraríamos a Liza, le mentimos a sus padres, veía como los policías se movían de un lado a otro, y yo tome mi pequeña maleta, no saque mucho de la casa, lo más importante, algunas prendas, mi laptop y mi teléfono, me puse de pie y el oficial Duran me miro y dijo---A dónde vas?---Yo me detuve y dije---No quiero estar acá---El oficial se acerco y me dijo sonriente, en forma de burla---- A que le huyes? ---- Esa pregunta se me hacia conocida, era como si todos tuviesen un complot, como si todos en este lugar supieran entre ellos que hacían, que decían y es mas, tenían algún plan donde yo era su punto de llegada, mi mente no paraba de imaginar y dije----De nada, tan solo no quiero estar aquí---- El me persiguió con su mirada hasta que Salí de la comisaria y allí fue cuando me choque con Rachel, una de las mejores amigas de Lucie y Dante, ella me miro y sonrió diciendo----Alice!!! Que gusto verte!!!----Yo le sonreí y le pregunte por Dante, ella me dijo que andaba con la familia de Trina acompañándolos en su dolor, pues ya eran varias semanas desde su desaparición, ella me invito a su casa y yo acepte acompañarla.

La casa de Rachel era pequeña, en madera, pero era muy acogedora, ella siempre impecable y su look de nerd, eso me gustaba de ella, era diferente a los demás de este pueblo.

----Hace cuanto eres amiga de Dante?----Le pregunte a Rachel

Rachel mientras serbia un te me respondió----Lo conozco de casi toda la vida, solo que hace apenas unos años nos hablamos bien, cuando estábamos estudiando era el chico, o bueno sigue siendo el chico más guapo y yo no le hablaba ni el a mí, nos hablamos por Lucie---Rachel me paso el té.

Parte de la tarde hablamos mucho de Dante, cosas que mostraban ser un buen chico, pero aun así, el me había mentido en muchas cosas, y eso para mí lo hacía sospechoso en todo sentido.

----Mi mejor amiga Liza, desapareció, ahora más que nunca puedo irme de este pueblo, tanto porque yo quiero encontrarla, y también porque para el oficial Duran soy sospechosa---- Le conté a Rachel, ella me miro extrañada y dijo----El oficial Duran? Nunca se me ha hecho de buena fe, no confió en el----Le pregunte---Porque? Qué pasa con el?----Ella se rio y dijo---Vive en medio del bosque en una cabaña, solo…igual que tu-----Ella me miro y yo la mire, nos quedamos calladas por unos segundos y dije----Ósea que tampoco confías en mi----Ella sonrió y dijo----No confió en nadie, pero… quédate si quieres esta noche aquí, ya que no puedes regresar a tu casa----

El reloj marcaba las 10:00pm y escuchaba el tic tac del reloj de la casa de Rachel, miraba el techo de la pequeña habitación donde me había quedado, podía escuchar los vecinos cantando, al parecer alguien cumplía años, en ese momento, envidiaba el silencio de la casona desolada en medio del bosque, abrí mi laptop y vi mi chat privado, estaba desconectado, desde que llegue a este lugar lo había mantenido así para no contaminarme de nada de la ciudad, pero en ese momento me conecte, y quede pasmada con lo primero que vi, estaba el usuario de Liza conectado y de inmediato me hablo.

LIZA DICE: Ali, te estoy esperando con Agustín en casa.

Me quede en silencio y no sabía qué hacer, quise soltar un grito, pero respondí en el chat.

ALICE DICE: en casa? Donde?

Espere que contestara y así fue.

LIZA DICE: en casa, en casa de tu abuela, aquí estoy, sentada en tu cama, ven inmediatamente.

LIZA SE HA DESCONECTADO.

Los nervios me invadieron, no sabía qué hacer, me temblaba el cuerpo, estaba a punto de comerme los dedos de mi mano, la ansiedad me perseguía, me puse mis tenis, y Salí lentamente de la casa, sin despertar a Rachel cerré la puerta principal. Comencé a andar hacia la plaza principal del pueblo, aun había gente en las calles hablando, bebiendo, tome mi celular y le marque al teléfono a Dante. Cuando contesto escuche música música de fondo y lo note algo enredado, al parecer estaba ebrio. Me dijo que estaba con unos amigos, que estaba triste, que la búsqueda de Trina se había suspendido, me pregunte que yo donde estaba y en ese momento colgué el teléfono y tome un taxi, le di las indicaciones a el taxista que fuera al medio del bosque.

El taxi se fue por el sendero de arboles, la oscuridad inundaba la casa, pero se veía que una habitación tenia luz, desde afuera pude percibir que era la mía, llegue a la puerta principal, esta estaba ajustada, la habían dejado medio abierta para que yo entrara, deje mi maleta en la sala, y empecé a subir lentamente las escalas de madera, cuando llegue a mi habitación había una vela encendida y en medio de mi cama había un cd. Lo tome y grite----Donde estas?!!!----la casa se lleno de un eco escalofriante transformando mi voz en un vacio tenebroso, mis manos me temblaban, baje lentamente y saque la laptop de mi maleta, introduje el cd y habían varios videos, puse a reproducir uno y se salieron lagrimas de mis ojos, no eran lagrimas de tristeza, no eran lagrimas de felicidad, eran lagrimas de terror, me sentía en la boca del lobo, sentía como me saboreaba, allí, en la pantalla se reproducía un video mío, en esta casa, en esa cama durmiendo, todas esas noches alguien mientras yo dormía estaba acompañándome, la cámara se acercaba a mi, bajaba desde mi cabello, por mis ojos, mi boca, mi cuello, redondeaba mis pechos sobre la blusa de mi pijama, bajando por mi cintura hasta la punta de mis pies. No paraba de llorar, fue cuando vi otro de los videos, en este podía verme en el campo de violetas, cuando estaba asustada y cuando salía a correr, ese sujeto me había perseguido con la cámara grabándome. No podía seguir viendo más. Cerré la laptop e intente calmarme y grite a la nada----Sal de donde estés maldito!!! Quien seas da la cara!!!----Grite toda la noche, le gritaba a las paredes, al viento, tal vez al vacio o quizá a alguien escondido, alguien que disfrutaba observarme mientras caía dormida en medio de la extensa sala.
(seguir leyendo mientras suena la melodía)

Después de un día en familia, Agustín se quedo observándome por unos minutos mientras caían copos de nieve, los cuales invadían nuestros cabellos, tanto el castaño mío como el negro azabache suyo.

----Yo te quiero para siempre también Agustín, eso nunca lo dudes----Le dije e intente buscar sus labios con mi boca, el se alejo y dijo----Alice, yo te creo, no podría pasar un día sin ti a mi lado----Se volteo a mirarme y vi su sonrisa perfecta, yo le sonreí y casi gritando le dije----Si tu desaparecieras de la faz de la tierra, mi alma se iría contigo--- un beso cerró la noche, mientras las pistas de hielo se formaban alrededor nuestro.

Una mano en mi hombro me despertó, el Oficial me ayudo a levantarme del frio piso en madera, llorando lo abrace, sentí como cuando abrazaba a mi padre, cuando el cargaba su arma en la cintura, no sé porque sentía que mi vida se me agotaba, sentía que la casa me estaba consumiendo.

----Ya localizaron a los padres de Liza, vienen en camino al pueblo. Vi los videos de tu laptop, Alice debes regresar ya mismo a la ciudad----Me miro mientras las lagrimas rodaban desde mis ojos hasta mis labios y yo solo dije----Liza me dijo lo mismo y no le hice caso, pero Oficial le prometo que si de aquí a mañana no encuentro a Liza, prometo que me iré de este lugar----Mis palabras salían pausadas, ya que mi llanto impedía la perfección en mi hablar.

Vi como un féretro blanco bajaba, escondiéndose entre la tierra, veía una madre desconsolada llorando, yo estaba a unos 7 metros de la familia de la chica del 301, se llamaba Jolie, yo la habría podido ayudar, pero había sido muy tarde, El oficial me acompañaba, le había dicho que yo no podía faltar a este adiós.

----Debe ser muy difícil, dejar ir a los hijos de esta forma, por eso usted quiere encontrar el responsable con tanto fervor----Le  dije mientras vi como el solo observaba a la triste familia.

El sin quitar la mirada de allí pronuncio----No tengo hijos Alice, no puedo tener hijos---- Después de esto vi la imagen de Agustín diciéndome que su padre era el oficial, Agustín también ahora hacia parte de mi falsa realidad en este bosque, al parecer todas mis realidades en este lugar se hacían fantasmas, ahora más que nunca estaba decidida a hacer todo lo que debí hacer cuando llegue a este lugar. El viento me robo la única lágrima que salió y se la llevo volando, esa lágrima cayó sobre una tumba, la tumba que llevaba el nombre de mi abuela.

Llegue a casa, saque mi laptop, escribí unos tres párrafos, un titulo con el nombre que ya mi mente digería con facilidad en su enunciado, había terminado, busque una dirección de correo electrónico que nunca me había decidido buscar, la encontré, pensé durante 1 minuto y le di enviar. Tome aire, cerré mi laptop, en mi mente pasaba ese primer abrazo que Agustín me había dado cuando yo tan solo tenía 11 años, su primer sonrisa y el aroma de su cabello.

Liza debía aparecer, debían atrapar al culpable de todo esto, debían las almas descansar en paz, y todo esto pasaría. La noche llego e hice una fogata enfrente de la gran casa, sabía que sería la última fogata, queme algunos malvaviscos y vi una pequeña lluvia de estrellas. Sabía que el fin de todo esto estaba a punto de dar tres golpes en la puerta de mi vida.

Llego un mensaje de texto a mi celular, era de un número desconocido,  lo leí y decía:

MAÑANA ANTES DE QUE CAIGA EL SOL, ESTARÁS MUERTA. ATT: AGUSTÍN.


1 comentario:

  1. La misma esencia, un gran texto!
    Simplemente me encanta, lector numero uno!

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